jueves, 12 de marzo de 2009

DESIGNACIONES

“Donde se atropella la dignidad y los derechos de la persona humana; donde los egoísmos personales o de grupo prevalecen sobre el bien común; donde se corre el riesgo de habituarse al odio fratricida y a la explotación del hombre por el hombre; donde las luchas intestinas dividen grupos y etnias y laceran la convivencia; donde el terrorismo sigue golpeando; donde falta lo necesario para vivir; donde se mira con desconfianza un futuro que se esta haciendo cada vez más incierto, donde cada uno piensa sólo en sus propios intereses, el mundo se encamina a la ruina". Benedicto XVI
El proceso de designaciones está por concluir, como lo habíamos advertido, estamos dando muestra de estar muy lejos de las expectativas y necesidades del Partido; los intereses, mezquindades y la lucha por posiciones es la práctica cotidiana, los ataques cobardes desde el anonimato son mayores y más frecuentes, la lucha intestina nos dibuja de cuerpo entero, lo que somos, lo que creemos y lo que pensamos, pero sobre todo lo que hemos dejado de ser, Un Partido Democrático y respetuoso de sus militantes y con Dirigentes ajenos a la realidad de la militancia, éstos últimos son los que han causado en gran medida el deterioro del comportamiento del Panista, aunque no son la única causa, por que en lugar de dedicarse a aglutinar, concientizar y buscar arraigar nuestros principios y valores, se han dedicado a dividir, comerciar, negociar o tranzar posiciones a cambio de futuros apoyos o entrega indiscriminada de prebendas y privilegios de poder, eso es en lo que se ha convertido Acción Nacional, a lo largo de sus más de 69 años de vida, que lejos estamos de aquellos tiempos de Don Manuel Gómez Morin, de Don Efraín González Luna, de Don Abel Vicencio Tovar y por que no, de Don Carlos Castillo Peraza, a quien extrañamos enormemente en éste tiempo, por que créame que si él estuviera vivo, Acción Nacional no estaría como está.

A lo largo de más de dos años de iniciado éste ejercicio, he tratado (no sé si en vano), de compartir una visión, misma que se traduce en buscar la reflexión de todos los amables lectores de la necesidad de hacer un cambio, en la manera de pensar, hablar y actuar en nuestro Partido Acción Nacional.

Desde el inicio de éste ejercicio nos hicimos una promesa simple; ser fiel a dos principios: Congruencia y Verdad, y en plena armonía con lo anterior, quiero compartir algunas reflexiones sobre las designaciones en nuestro Partido.

La designación como método de selección de candidatos, está plenamente regulada como método de excepción o extraordinario (Art. 43 Estatutos), así fue aprobado en la pasada reforma estatutaria en la asamblea nacional, de la misma forma aprobamos la conformación de una Comisión Nacional Electoral, quien sería la encargada de determinar qué método se utilizaría para la elección o selección de candidatos (Art. 36 Bis de los Estatutos).

De la misma forma se establecieron las causales por las cuales se emplearía dichos métodos (Art. 43 apartado B Estatutos); temas que en su oportunidad los tratamos con detenimiento y claridad (visita el Blog: http://eduardoocampo.blogspot.com/), sin embargo la norma no fue suficientemente reglamentada, es decir, se establecieron las causales para determinar en que casos se emplearía el método de designación y en el reglamento correspondiente se clarifican algunas de ellas, pero por desgracia, nunca se reglamentó acerca de los criterios que se deberían utilizar para designar a los candidatos.

Siempre he pensado que un sistema en donde se inscriben más de 600 personas (caso de C. Izcalli) y del cual serán designadas sólo quince, representa mucha complejidad, sobre todo en términos de selección, ya que presumiblemente deberían de elegirse los mejores perfiles para la contienda, la meritocracia como sistema de selección, es subjetiva, es decir, siempre se piensa que uno tiene más meritos o atributos que los otros; sin embargo, cuando se toman decisiones con base a el grupo político al que se pertenece, o por que se es hermano, pareja, hijo o familiar de quienes tienen la facultad de decidir o influir en la decisión y por si fuera poco no se toma en cuenta el trabajo, la consistencia ideológica, de pensamiento y congruencia al actuar, evidentemente estamos frente a decisiones o designaciones desafortunadas.

Y son éste tipo de decisiones, las que nos colocan en una posición de desventaja frente a los demás adversarios, ya que al no estar representada la militancia en las designaciones, se cae en desánimo e indeferencia, ya que la única posibilidad de acceder a un puesto o cargo, es a través del amiguismo, compadrazgo e intercambio de favores.

Este es nuestro Partido en el Siglo XXI, que lejos quedaron aquellos días en donde decir que uno era de Acción Nacional, era sinónimo de respeto, congruencia y solidez moral, que lejos quedaron aquellos días en donde a Acción Nacional, se venía a dar y no a recibir; que lejos quedaron aquellos días donde los principios y valores del Partido eran norma de conducta de sus militantes, que lejos quedaron aquellos días del trabajo por amor a México y a nuestro Partido.

Y aunque ciertamente sé que yo no viví esos días, en verdad los extraño y anhelo que regresen, en alguna ocasión Don Luis H. Álvarez comentó, “nada eleva más al hombre que hincar la rodilla ante Dios, pero nada lo degrada más que arrodillarse ante la injusticia”

Con esperanza, saludos y hasta la próxima.
Lic. Eduardo Ocampo Bautista