Al final del año siempre es importante hacer una reflexión de lo que hemos dejado, en los días que han trascurrido, el tiempo es muchas veces un recurso que dilapidamos o que derrochamos sin darnos cuenta y por desgracia es muy frecuente y curiosamente es un recurso que nunca se recupera; muchas veces le damos demasiada importancia a cosas irrelevantes e intrascendentes, perdemos la brújula o el camino, tal vez por que las circunstancias o el ambiente nos envuelven o arrastran, pero por eso es importante siempre, hacer un alto en el camino y como diría Juan Manuel Serrat “volver la vista atrás y ver la senda que nunca se ha de volver a pisar”, porque somos caminantes y pasajeros en el mismo viaje, somos transitorios y sobre todo somos imperfectos.
En éste análisis o reflexión no pretendo ventilar una introspección personal sobre mis sentimientos o experiencias, más bien compartir una visión del lugar que por naturaleza nos es más próximo y propio, nuestro Municipio.
Cuautitlán Izcalli, para muchos o al menos para mi representa el lugar que me ha definido como ser humano, aquí he crecido, aquí he vivido desde mi niñez, misma que compartí con todos mis vecinos y amigos, aunque más bien eran mis cómplices, ya que recuerdo que en medio de girasoles y maleza cazábamos insectos, lagartijas y víboras de río, por que aunque no lo crean, hubo un tiempo en que el centro urbano estaba lleno de espacios con vegetación y que a mis 6 o 7 años me parecían gigantescos, aquí tuve mis primeras amistades, mismas que algunas de ellas hasta el día de hoy conservo con el mismo gusto y alegría, aunque hoy ya no nos vemos para jugar a la metita con un carrito de acero y una piedra de cal, con la que hacíamos las tardes interminables, los túneles en los bancos de arena de las construcciones aledañas y por que no decirlo los regaños de nuestra madre o padre, cuando llegábamos a la casa con la ropa llena de lodo, tierra y pasto, - lo recuerdan?.
Hoy todo ha cambiado y vemos como nuestras áreas verdes han disminuido, nuestras calles y avenidas se han llenado, nuestra tranquilidad y forma de vida se han alterado, pero eso es parte del desarrollo, Izcallli ha evolucionado, ha crecido y creo que tal vez, sólo tal vez, demasiado rápido, por que paso a ser un municipio lleno girasoles y áreas verdes, a un municipio lleno de casas y automóviles, con grandes centros y plazas comerciales y con un gran movimiento de personas, los hijos que llegaron hace más de 30 años siendo unos niños, se han quedado y han formado familias nuevas.
Esa es la dinámica de nuestro municipio, tierra que exige cada día, más y mejores servicios, los que tenemos pavimento queremos que las calles estén limpias y que la basura pase mínimo tres veces a la semana y queremos tener todos los días agua y seguridad pública, pero también existen el contraste, la otra cara de la moneda, las colonias con mayor rezago, a las que les hace falta drenaje, pavimento, luz y sobre todo agua y de la seguridad mejor ni hablamos; ahí es donde está nuestro mayor reto, es decir, en otorgar esos servicios y al mismo tiempo propiciar un mejor desarrollo como comunidad y sobre todo como seres humanos.
Con la modernidad y el crecimiento, también llegan estos grandes contrastes, de ahí que debemos de apostar a que nuestros gobernantes, tengan la suficiente claridad, pero sobre la capacidad, para decidir bien y hacer lo correcto; en el servicio público no hay recetas de cocina, las necesidades son muchas y los recursos son pocos o al menos insuficientes, pero de ahí por eso se llama Administración Pública, es decir, deben de hacer más con menos, esa es la finalidad y sobre todo esa es la responsabilidad que hoy tienen en sus hombros, desde aquí a nuestros representantes les deseamos con toda sinceridad la mejor de las suertes en su encomienda y a los servidores públicos le hago una invitación, para que hagan ese segundo esfuerzo y que busquen hacer la diferencia en el servicio, que la burocracia sea entendida desde la lógica del esfuerzo y no la componenda, que sea entendida como un orgullo de servir a sus vecinos y no una patente a la impunidad.
Este es el municipio que quiero, Cuautitlán Izcalli, donde se sigan manteniendo las áreas verdes y de esparcimiento, donde cada día existan menos calles sin pavimentar, donde la basura sea depositada en su lugar y en eso al menos nosotros como ciudadanos tenemos un gran responsabilidad, donde la policía sea vista como alguien que nos cuida y no de quien nos debemos de cuidar, donde el alumbrado público sea de calidad, donde los servidores públicos sean eso, precisamente, servidores públicos y no vividores públicos, un municipio donde la política sea entendida como el vehiculo o la herramienta para llegar a los acuerdos y no como estrategia para la descalificación, un municipio donde todos los que habitamos aquí digamos con orgullo, soy Izcallense.
Se que tal vez, no todos los que lean ésta columna, sean vecinos de Cuautitlán Izcalli, pero cierto estoy que del lugar que vengan y donde radiquen, sentirán por lo menos algo parecido.
Que tengan una excelente semana.
Lic. Eduardo Ocampo Bautista
e_oca_ba@hotmail.com
http://www.eduardoocampo.blogspot.com/
Este es el municipio que quiero, Cuautitlán Izcalli, donde se sigan manteniendo las áreas verdes y de esparcimiento, donde cada día existan menos calles sin pavimentar, donde la basura sea depositada en su lugar y en eso al menos nosotros como ciudadanos tenemos un gran responsabilidad, donde la policía sea vista como alguien que nos cuida y no de quien nos debemos de cuidar, donde el alumbrado público sea de calidad, donde los servidores públicos sean eso, precisamente, servidores públicos y no vividores públicos, un municipio donde la política sea entendida como el vehiculo o la herramienta para llegar a los acuerdos y no como estrategia para la descalificación, un municipio donde todos los que habitamos aquí digamos con orgullo, soy Izcallense.
Se que tal vez, no todos los que lean ésta columna, sean vecinos de Cuautitlán Izcalli, pero cierto estoy que del lugar que vengan y donde radiquen, sentirán por lo menos algo parecido.
Que tengan una excelente semana.
Lic. Eduardo Ocampo Bautista
e_oca_ba@hotmail.com